"No me valoras"
"Juegas con ventaja"
"Me entrego... pero tú..."
"Quiero no quererte"
"Dios, ¿qué estará haciendo?""Para mí y solo para mí"
¿Nunca te ha pasado? Necesitar a alguien para caminar, tener que sentir su presencia, ver su sonrisa o mirarle a los ojos para estar tranquilo. Esa sensación de que cada palabra que lees de dicha persona te hace volar, te hace sentirte realmente feliz. Pero, ¿cómo llegamos a querernos tampoco?
Nuestros hechos son los que nos tienen que hacer sonreír y estar contentos, así obtendremos Seguridad.Nuestra actitud, esfuerzo y empeño tienen que ser proporcionados por nuestra propia mente y fuerza, no hace falta que nadie haga como si fuera un Actimel. Con esto, ganaremos Autoestima.
Y sobretodo, tenemos que crecer siendo nosotros mismos, caer nosotros, y aprender nosotros, no necesitamos tener la mínima de dependencia por alguien.
Punto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario