Ego.

Ego.
Danýel

Vitae.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan.”

Gabriel García Márquez.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

No lo puedo evitar.

"No puedo hacerte tanto caso"

"No me valoras"
"Juegas con ventaja"

"Me entrego... pero tú..."

"Quiero no quererte"
"Dios, ¿qué estará haciendo?"

"Para mí y solo para mí"





¿Nunca te ha pasado? Necesitar a alguien para caminar, tener que sentir su presencia, ver su sonrisa o mirarle a los ojos para estar tranquilo. Esa sensación de que cada palabra que lees de dicha persona te hace volar, te hace sentirte realmente feliz. Pero, ¿cómo llegamos a querernos tampoco?
Nuestros hechos son los que nos tienen que hacer sonreír y estar contentos, así obtendremos Seguridad.
Nuestra actitud, esfuerzo y empeño tienen que ser proporcionados por nuestra propia mente y fuerza, no hace falta que nadie haga como si fuera un Actimel. Con esto, ganaremos Autoestima.
Y sobretodo, tenemos que crecer siendo nosotros mismos, caer nosotros, y aprender nosotros, no necesitamos tener la mínima de dependencia por alguien.

Punto.  

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